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El mensajero del bien venidero

 

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El mensajero del bien venidero

George Gurdjieff

El primer libro publicado por Gurdjieff, "El Mensajero del Bien Venidero", contiene partes muy esclarecedoras sobre los objetivos del líder del Cuarto Camino. Fue publicado privadamente por primera vez en 1933 y, de acuerdo a James Webb ("The Harmonius Circle") la información contenida en él causó un gran escándalo entre sus seguidores, especulando con que las pocas copias disponibles de esa obra tenía su causa en una campaña que pretendía destruir cualquier evidencia.

¿A qué se debió tanto revuelo? Las propias confesiones vertidas por Gurdjieff al comienzo de su libro dejó a muchos seguidores perplejos, sin saber si realmente tomar sus afirmaciones como reales o como una de tantos juegos psicológicos a los que su "maestro" les tenía acostumbrados. Cuenta Gurdjieff que, tras abandonar un monasterio situado en el Asia Central, se dispuso a devorar toda clase de literatura sobre hipnología, completando sus estudios en otro monaterio en donde estuvo recluido durante dos años. El "profesor-instructor" en la "ciencia" hipnótica estaba presto a aliviar las psicosis de sus congéneres y fue en busca de ocultistas de la rama teosófica o espiritista para ofrecerles sus servicios, admitiendo que tuvo un notable éxito y reconocimiento en los círculos ocultistas de su época.

Gurdjieff en el Mensajero del Bien Venidero escribió:
Las circunstancias consiguientes de mi vida me fueron tan favorables que, en el término de seis meses, conseguí no sólo ponerme en contacto con un gran número de estas personas, sino, además, ser aceptado como un conocido "experto" y guía en evocar los llamados "fenómenos-del-más-allá" en el que ellos calificaban de un "círculo" muy amplio. 

Tras haberme "aclimatado" a mi nueva profesión, mi reputación entre todos los miembros del ya mencionado "círculo" e incluso entre sus familias adquirió el grado de gran "maestro" en todo el ámbito del conocimiento sobrenatural.

Llega a reconocer que utilizaba a tales sujetos para estudiar su comportamiento y psique como cobayas de laboratorio.

Gurdjieff en el Mensajero del Bien Venidero escribió:
En la época de las llamadas "manipulaciones" en el reino del más allá, que efectuaba en presencia de un gran número de miembros de uno de los numerosos y extendidos por aquellos entonces, al igual que ahora, en la Tierra, "talleres-para-la-perfección-y-el-psicopatismo", un nombre con el que ahora los califico abiertamente, y comencé a observar y estudiar varias manifestaciones en el estado despierto de la psique de estos "conejillos de Indias", que el Destino había designado para mis experimentos.

Y tras tres años de continuas investigaciones, Gurdjieff se resolvió a abandonar su laboratorio para comenzar uno nuevo, deseaba formar sus propios grupos y captar a determinadas personalidades, específicamente seleccionadas por él mismo para experimentar también con ellas, así llegó a fundar finalmente "el Instituto para el Desarrollo Armonioso del Hombre". Allí sus discípulos recibirían el conocimiento de su mano para lograr en ellos algún destello de la consciencia objetiva, sin embargo Gurdjieff reconoce que existía un segundo interés en su empresa, bastante más vulgar y egoista.

Gurdjieff en el Mensajero del Bien Venidero escribió:
"Utilizar personas que muestran un interés especial en un Instituto fundado por mí por puros intereses personales se revelaría para todos aquellos que están a mi alrededor como una manifestación de "egotismo".

Liberado de dudas se resolvió, según sus propias palabras, a tratar de redimir sus almas, de acuerdo al principio de "Serpaciente-con-todos-los-seres-y-no-intentar-alterar-con-las-posibilidades-a-nuestro-alcance-las-consecuencias-de-las-acciones-malvadas-de-nuestro -prójimo", y explica sus métodos para influir artificialmente la psiquis de sus adeptos:

Gurdjieff en el Mensajero del Bien Venidero escribió:
Las técnicas de mi influencia artificial fueron las siguientes:
El primer individuo fue influenciado por medio de persuasiones bien intencionadas y exhortaciones conscientes casi ininterrumpidas; el segundo, por medio de amenazas acerca del terrible futuro que le aguardaba; y el tercero, por medio de varias sugestiones hipnóticas.

Persuasión, amenazas y sugestiones hipnóticas eran tres de sus herramientas para influenciar a sus seguidores y parece que hizo uso de ellas a lo largo de su vida para manipularlos a su antojo.

 

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